miércoles, 29 de enero de 2014

Autoeficacia

 El psicólogo Albert Bandura (1977, 1986) formuló el concepto de “autoeficacia” como la percepción que una persona tiene de su propia capacidad para realizar satisfactoriamente una tarea. Esta teoría sobre la “autoeficacia” se basa en los siguientes puntos:
1.- Si alguien tiene las destrezas requeridas y la motivación suficiente, el principal determinante de su rendimiento es la autoeficacia. Ésta, por si sola, no basta para lograr el éxito: un deportista también debe desear el éxito y tener la capacidad de alcanzarlo.
2.- La “autoeficacia” afecta a la elección de actividades que hace un deportista, a su nivel de esfuerzo y a su perseverancia. Los deportistas que creen en sí mismos tienden a ser constantes también bajo condiciones adversas.
3.- Aunque la autoeficacia es específica de la tarea, su aplicación puede extenderse a destrezas y situaciones similares.
4.- La autoeficacia está relacionada con el establecimiento de objetivos, siendo más probable que los que exhiben un nivel elevado de la misma fijen objetivos que supongan algún desafío.
 La experiencia nos dice que:
- Los logros de la ejecución incrementan la autoeficacia y el rendimiento posterior.
- Los aprendizajes por observación ayudan a incrementar la autoeficacia.
- La persuasión verbal ayuda a incrementar la creencia en las propias capacidades.
- La interpretación y conocimiento de las reacciones corporales autónomas ayudan a incrementar la sensación de control.
 Son esenciales ciertos aspectos para crear niveles altos de autoeficacia.
a) Lograr buenas ejecuciones: el éxito incrementa la confianza y aumenta la probabilidad de repetir las conductas que nos han llevado a ello.
b) Actuar con confianza: cualquier gesto o movimiento puede delatar una falta de confianza; estos gestos provienen de pensamientos y emociones, y éstas son fruto de barajar la posibilidad de fracaso. Anticipar la posibilidad de fracaso es poner límites a la ejecución.
c) Pensar confiadamente: igual que en el punto anterior, marcarse límites definen hasta dónde se quiere llegar.
d) Utilizar la visualización: imaginarse a sí mismo consiguiendo el éxito al superar las dificultades del camino, una actitud confiada y un conjunto de sensaciones positivas que acompañarán por el camino.
e) Preparación: evidentemente, la preparación es el único aspectos que puede poner límites a la consecución de metas; aspirar a algo de lo que no poseemos una preparación adecuada es jugar a buscar la frustración. Y al contrario, no aspirar a lo que nuestra preparación nos permite es marcarse límites.


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