jueves, 16 de mayo de 2013

Miedo a perder


Una de las situaciones más comunes que me encuentro en mi consulta del Centro de Tecnificación es este concepto, el miedo a perder. Anticipar la posibilidad de no conseguir el éxito. Es un problema recurrente que condiciona muy negativamente la ejecución deportiva. Veamos detenidamente la génesis de este proceso.
Para empezar, y como he comentado repetidamente en otros artículos, la buena ejecución deportiva se basa en centrar la atención en el proceso:


En este diagrama se muestran ciertos elementos que confluyen en una ejecución deportiva:
X: Situación inicial del deportista
P: Proceso de ejecución
R: Resultado de la ejecución
+: Consecuencias positivas del resultado
– : Consecuencias negativas del resultado
Dada una situación inicial del deportista (X), debe ejecutar un proceso (P), mediante el cual obtendrá un resultado (R) y que éste puede proporcionar unas consecuencias positivas o negativas (+ si el resultado es satisfactorio y – si el resultado no es satisfactorio).
El problema sobreviene cuando el deportista anticipa las consecuencias antes de ejecutar el proceso:



Es tan inadecuado anticipar las consecuencias negativas como las positivas, puesto que en ambos casos la anticipación carga un programa emocional que contaminará la percepción y decisiones del deportista. Por ejemplo, al anticipar la posibilidad de un resultado no satisfactorio y unas consecuencias negativas (voy a perder → miedo) se carga una programa de emoción negativa; por el contrario, anticipar la posibilidad de un buen resultado y unas consecuencias positivas (voy a ganar → euforia) se carga un programa de emoción positiva.
¿Qué pasa cuando cargamos un programa emocional? Pues que se contamina el proceso de cálculo aportándonos datos erróneos.
Se realizó un experimento para comprobar cómo influían las emociones en la percepción del espacio; se distribuyeron grupos de sujetos seleccionados según su estado emocional, negativos, neutros y positivos. Se les proyectó un segmento de referencia y tenían que dibujar uno de las mismas dimensiones (en una pantalla de ordenador). Los resultados mostraron que los sujetos con emocionalidad negativa realizaban un segmento significativamente mas corto que el de referencia y los sujetos con emocionalidad positiva lo realizaban más largo. Por lo tanto, concluyeron que la emocionalidad afecta a la percepción de la dimensión del espacio (los de emocionalidad neutra se acercaron a las dimensiones reales del segmento de referencia).
Así pues, la carga emocional distorsiona la percepción del espacio (distancias y dimensiones). Si nos atenemos a la función básica de V=E/T (velocidad es igual a espacio partido por tiempo), podemos concluir que si la emocionalidad distorsiona la percepción del espacio, también afecta a la velocidad y al tiempo.
Veamos un ejemplo que todos hemos experimentado alguna vez: en un tiempo de espera largo (un aeropuerto, una consulta, una cita, …) es muy diferente la percepción que tenemos si estamos divirtiéndonos (emoción positiva) que el tiempo pasa rápido, o si estamos aburridos (emoción negativa) que el tiempo no pasa.
Las consecuencias que esto tiene para la ejecución deportiva es determinante.
¿Qué le puede ocurrir, por ejemplo, a un tenista que anticipa la posibilidad de perder o ganar antes del final del partido? Pues que si anticipa la posibilidad de perder cargará un programa negativo y llegará tarde a la posición de pegada, sus fallos principales serán bolas a la red y sus golpes quedarán cortos. En caso contrario, en que anticipe la posibilidad de ganar, la euforia hará que se precipite en coger posición y sus golpes tendrán tendencia a salir de fondo.
Un luchador errará en sus cálculos de posición del contrario. Un nadador no logrará autorregular su nivel de esfuerzo. Un jugador de baloncesto se quedará corto en sus lanzamientos (E-) o estrellará la bola en el tablero (E+).
Así pues, la anticipación de las consecuencias antes de la ejecución contamina el proceso con una carga emocional.
¿Podemos hacer algo para evitar dicha contaminación?
Evidentemente centrarnos en el proceso de ejecución. La mejor forma es con un autodiálogo que nos proporcione retro-alimentación de nuestra ejecución, sin ir más allá del cálculo de la ejecución en presente. Ejemplos: “actívate más”, “aumenta frecuencia”, “mantente”, “mueve al rival”, “visualiza el viraje”, etc.
El autodiálogo (y análisis activo de la situación) ocupa el espacio de procesamiento mental, evitando incursiones de programas emocionales, de forma que el cálculo de ejecución está mínimamente contaminado.
Por lo tanto, aprendamos a hablar con nosotros mismos de manera que el contenido de este autodiálogo nos proporcione información de cómo va la ejecución y si debemos realizar ajustes, confiando en que los cálculos no están contaminados por la distorsión emocional.

7 comentarios:

Alex Mayorga dijo...

Bueno, pues la verdad es que esto me a ayudado mucho a pensar y a reflexionar, yo soy jugador de futbol(portero)y mi entrenador etc. siempre me ha dicho que en los entrenamientos me luzco y que soy un gran portero pero que en los partidos bajo mi rendimiento...
yo siempre me he puesto a pensar y he pensado que si son los nervios, que no me concentro del todo, el miedo a fallar, falta de confianza y cosas asi...
Gracias por publicar esto, me hace coger confianza conmigo mismo y jugar mejor los partidos, espero que me sirva muchas gracias
Saludos!
Alex Mayorga

Carlos García dijo...

Me alegro Alex de que te haya gustado. Y si encima te sirve, me aporta motivación para seguir escribiendo artículos en este blog.
Un saludo
Carlos García

Manu dijo...

tengo una hija de 16 años que practica el taekwondo; el caso es que en cada combate, tiene mas ansiedad, dice que tiene miedo a que le hagan puntos o le den y mantiene la distancia larga; sabe que asi es peor y que cuando el adversario le detecta el miedo o la falta de confianza, aun le hacen mas puntos y le dan mas en la cabeza o cara.Se preocupa mas de lo que le pueden hacer, que de lo que ella puede hacer. En los entrenos destaca en todo contra en el saco y tiene patadas altas y las domina pero cuando es combate... dice que no sabe utilizarlas, que no le salen y no se atreve; dice que intenta forzarse pero se bloquea, que es una sensacion que escapa a su control. Aunque la animo mucho, me dice que no sabe que le pasa; a veces siente ganas de vomitar por la ansiedad, momentos antes o durante el combate. Le digo que si se siente asi que lo deje y se dedique a tecnica,que tambien se hacen campeonatos, pero a ella le gusta el combate.
El caso es que no se que mas puedo hacer y me da pena verla sufrir.
¿Como puedo ayudarla?
¿ podrias contratando tus servicios, aun en la distancia y atraves del ordenador?
¿ como lo harias?
ATTE. Saludos

Prof. Carlos Ríos Soriano dijo...

¡Hola Carlos!
Me gustó mucho tu artículo, lo explicaste de manera muy clara, seguiré consultando tu blog en el futuro. Me refuerza mucho para los entrenamientos de mis competidores.
He visto casos como el de la hija de Manu donde la concentración se enfoca en un resultado negativo y se olvida todo lo practicado en los modelos tácticos, conservando mucha distancia y dejando toda la iniciativa al rival y por lo contrario donde la concentración se enfoca demasiado en un resultado positivo y se enfrenta al rival de manera desbordada, acercándose demasiado a él, perdiendo la noción de la distancia.

Procurare enfatizar la importancia del aspecto táctico, la concentración en cómo resolver rápido una situación dada para poder puntear y ya el resultado será consecuencia de la capacidad de toma de decisiones acertadas.
Muchas gracias y saludos desde Oaxaca

Carlos García dijo...

Muchas gracias Carlos por tu comentario. Me alegro de que le encuentres utilidad al artículo, es la razón primordial por la que escribo este blog. A tu servicio para cualquier duda que te pudiera surgir.
Un abrazo.
Carlos García

Carlos García dijo...

Hola Manu:
Me podrías escribir directamente a :
psicologiadeportiva@telefonica.net ?
Te informaré sobre la posibilidad de asesoramiento a distancia.
Gracias
Carlos

Pepe Olmos dijo...

Muy buen artículo, no tenía ni idea de esto que usted explica, pero sabía que estas emociones influyen mucho, a menudo me pasan, tanto positivas como tb negativas, a buscar neutralidad entonces!